5 feb. 2016

Un castigo al estilo romano.



“Entonces, un soldado sale corriendo por el pasillo central del teatro; a petición del pueblo, iba en busca de la mujer encerrada en la cárcel pública, mujer que, como dije anteriormente, estaba condenada a las bestias por sus múltiples crímenes y a quien ahora querían casar conmigo en sonada ceremonia. Para disponer lo que iba a ser nuestra cámara nupcial, se preparaba muy primorosamente un lecho con brillantes esmaltes indios, mullido con abundante pluma y cubierto de floridas sedas. No obstante, sin hablar ya de la vergüenza que me inspiraba tal himeneo público, ni de la repugnancia que sentía ante el contacto de aquella mujer manchada de sangre, lo que más me angustiaba era un presentimiento de muerte; yo me hacía las siguientes reflexiones: «si en plena escena amorosa soltaran una fiera cualquiera para devorar a la mujer, ese animal no va a ser tan despierto, ni va estar tan adiestrado, ni dominará tanto su apetito como para tirarse sobre la mujer que está a mi lado dejándome a mí tranquilo, por verme libre de condena y de culpa” 


(Apuleyo, el asno de oro X 34, 3-5)


El Asinus areus (El asno de oro) de Apuleyo fue escrita en el siglo II d.C. y se trata de una adaptación de una obra griega muy anterior. 

Hasta aquí todo bien, puesto que es solo una "novela" que ha llegado hasta nosotros.  Pero ¿estamos seguros de que solo es una historieta?

El texto de esta entrada es bastante truculento: Una mujer en la Roma antigua fue juzgada y condenada por varios delitos. El castigo debía ser su ejecución pero antes iba a ser violada en público por un burro y después expuesta a las bestias que tenían que despedazarla.

Aunque en el caso del texto de Apuleyo, Lucio el asno, decide no ejecutar la sentencia y sale huyendo, en la vida real la sentencia debió llevarse a cabo: la mujer fue violada por el asno en público y las bestias, más tarde, debieron dar cuenta de lo que quedase de ella, también a la vista de todos.

Además de ser algo impensable para nosotros, también lo es que la gente quisiera guardar un recuerdo de aquella escena, pero igual que ahora nos gusta el merchandising de nuestra película favorita, se realizaron recordatorios de aquel momento. Un ejemplo es esta lucerna de terracota encontrada en el Ágora de Atenas. En ella se representa a una mujer violada por un burro. 





30 ene. 2016

CURSO ON LINE: "Espectáculos de masas en el mundo romano: Espacios, Actores y espectadores".

Os informo de que el día 1 de marzo de 2016 comenzará el curso titulado 


Las profesoras son:

Dra. Jordina Sales-Carbonell
Mª Engracia Muñoz Santos (yo :P )

La plataforma desde donde se impartirá es


Aquí os dejo el cartel para que tengáis más información:


10 ene. 2016

Un hombre lobo en .... ¡¡la antigua Grecia!!: El mito de Licaón.

Licaón era rey de Arcadia, hijo de Pelasgo y Melibea.  Un día que Zeus se presentó en su palacio, y pensando que no era un dios sino un suplantador, le sirvió una macabra comida: un rehén, desmembrado y cocinado.  Zeus entra entonces en cólera y convierte a Licaón en hombre lobo y además mata a sus 49 hijos con rayos.  Esta es su historia según Ovidio:




«Licaón ya ha sufrido la pena, dejad de preocuparos. Os diré cuál ha sido su crimen, cuál ha sido el castigo. La mala fama de la época había llegado a mis oídos; con el deseo de que sea falsa, desciendo de la cumbre del Olimpo y, siendo un dios, recorro la tierra bajo aspecto humano. Sería muy largo enumerar todo el mal que encontré por todas partes; la mala fama era sin duda inferior a la realidad. Había atravesado el Ménalo erizado de guaridas de fieras, y los pinares del helado Liceo, y el Cilene; entró en la sede y el inhóspito techo del tirano arcadio cuando el crepúsculo vespertino trae consigo la noche. 



Di señales de que había llegado un dios, y la gente se puso a rezar. Al principio Licaón se ríe de las súplicas piadosas; luego dice: “Comprobaré si es un dios o un mortal con una prueba evidente, y la verdad no ofrecerá dudas”.



Se dispone a acabar conmigo durante la noche con una muerte por sorpresa, mientras estoy entumecido por el sueño: ¡eso es lo que él considera una comprobación de la verdad! Y no se contenta con eso; con su puñal corta la garganta de un rehén enviado por el pueblo Moloso, cuece en agua hirviendo una parte de sus miembros aún palpitantes, y asa el resto colocándolo sobre el fuego. Tan pronto como lo sirvió en la mesa, yo, con la llama vengadora, derribé la casa sobre los Penates dignos de su dueño. 



El huye aterrorizado, y al llegar a un paraje silencioso empieza a aullar, e intenta hablar en vano; la rabia de su carácter se acumula en sus fauces y emplea contra los rebaños sus habituales ansias de matar, y también ahora disfruta con la sangre. Sus ropas se transforman en pellejo, sus brazos en patas; se convierte en un lobo, pero conserva huellas de su antigua imagen. Las mismas canas, la misma expresión violenta, los ojos brillan igual, su aspecto es igualmente fiero."


OVIDIO, "Metamorfosis", I, 210-240.

Licaón era rey de Arcadia, hijo de Pelasgo y Melibea




En la mitología griega, Licaón (/ laɪkeɪɒn /; griega: Λυκάων) fue un rey de Arcadia, hijo de Pelasgo y Melibea, que, en la versión más popular del mito, probado Zeus sirviéndole la carne asada de su hijo níctimo, con el fin de ver si Zeus era verdaderamente omnisciente. A cambio de estos actos horribles, Zeus transformó Lycaon en la forma de un lobo, y mató a otros cincuenta hijos de Lycaon con relámpagos; Níctimo fue restaurado a la vida. [1]

24 dic. 2015

¡¡FELIZ NAVIDAD!!


15 dic. 2015

"Arqueología & Historia" y "El Libro de los Muertos"

Hace muuuucho que no escribo en el blog y es que últimamente ando algo liada con un traslado que se está torciendo demasiado.  

Hoy escribo sobre una publicación que no podéis perderos si os gusta Egipto.  Se trata de la revista Arqueología e Historia que publica en el número que tenéis ahora mismo en los kioskos sobre "El libro de los Muertos".  Se trata de su número 4, los anteriores números tenían sugerentes títulos de:

nº 1 - "El mundo ibérico" del que además tenéis la posibilidad de descargar uno de los artículos escrito por el profesor Domínguez Monedero (pinchando aquí).
nº 2 - "Los bajos fondos de roma".
nº 3 - "El tesoro de la Mercedes".

y el nº 4 que es el que aquí nos ocupa.




A diferencia del número 2 que compré y leí y no me gustó alguno de los artículos por ser algo flojos, el número 4 está plagado de interesantes textos redactados por refutados autores e investigadores como José Miguel Serrano, Lucía Díaz-Iglesias, José Manuel Galán, Antonio Morales, Rita Lucarelli, Ester Pons, Mª Cruz Cardete, por solo citar algunos, que desde su punto de vista y como especialistas en la materia, nos acercan a esta espectacular obra literaria egipcia desde todos sus puntos de vista.

Gracias a trabajos como el que Desperta Ferro nos ofrece, podemos conocer un poquito mejor, sin necesidad de ser especialistas, con artículos cortos, amenos, generosos en fotografías preciosas, esta maravillosa obra que Egipto nos ha legado, que tanto nos fascina, que tan mágica la sentimos y que tanta imaginación ha despertado en los profanos de la materia egiptológica.  

Un trabajo que despejará dudas y ayudará a comprender mejor la religión, la magia y en general el mundo egipcio.

No te la pierdas!! La puedes encontrar en kioskos o directamente en la web pinchando aquí.

17 sept. 2015

DIPLOMA EN LENGUA Y CULTURA EGIPCIAS. CURSO 2015‐16









2 jun. 2015

¡Por una buena causa!

Últimamente estoy publicando algunas de las entradas antiguas de este blog en "Revista de Historia", me pagan un poquito y estaba pensando en invertir este dinero en una buena obra cultural.  Esta mañana he encontrado donde invertir mis primeras pagas:  EN LA CONSERVACIÓN DEL MURO DE ADRIANO.  

Mediante el sistema de crowdfundig y desde una cantidad muy pequeña de dinero puedes adoptar virtualmente una piedra del muro a la que (virtualmente también) le pondrán tu nombre, una foto y el mensaje que quieras.  Además puedes elegir en qué zona de la muralla y qué piedra quieres adoptar.

Es una buena forma de participar en la conservación de nuestro patrimonio.



¿Te animas?

10 may. 2015

¿Perdón o muerte?

La imagen es la siguiente: el gladiador está herido, en el suelo, se sujeta a su contrincante, le enseña el cuello, guía el arma del victorioso, desea la muerte.  

Dice Séneca: "quien no aparta el cuello ni opone las manos, sino que valerosamente recibe el hierro" (De Tranquilliatate Animi, 11, 5) y "la garganta presenta al adversario y la errante espada él mismo fija [sobre el cuello]" (Espístolas, 30.8).


Dibujo de un relieve del teatro de Benevento (Italia)
s. I d.C.

El gladiador ganador duda, espera el veredicto del anfiteatro, la gente decide sobre si el luchador caído debe vivir o morir, la última palabra la tiene el editor (patrocinador del juego).

Es en este momento cuando uno espera que el público muestre sus pulgares.  Si los dirigen hacia arriba el derrotado será perdonado y vivirá, si lo hacen hacia abajo morirá.

¡¡Error!!

Y el culpable de esta interpretación fue el pintor del siglo XIX Jean-Léon Gérôme que imaginó esta escena tras un combate de gladiadores:




En ella vemos a un gladiador de tipo murmillo que pisa, victorioso, el cuello de su oponente que se encuentra en el suelo, podemos imaginar que debía de tratarse de un gladiador de tipo tracio.  En el siglo I d.C., el de esta pareja, era el combate más popular.

El murmillo mira hacia las vestales, vestidas de blanco, sentadas en una tribuna.  Estas muestran su pulgar hacia abajo, el gladiador derrotado está condenado.

El cuadro fue pintado en 1872 y se titula Pollice verso.  Se expone en Phoenix Art Museum.

Esta imagen de los pulgares ha sido perpetuada y grabada en nuestra retina gracias al cine.

El título del cuadro  Pollice verso (aunque en latín podría ser también pollice verso o converso pollice) hace referencia al pulgar, pero la expresión no dice específicamente como se mostraba este, sino que estaba "extendido hacia un lugar", ¿hacia arriba? ¿hacia abajo? o ¿bien hacia otro lugar?  Lo desconocemos.

Tenemos muy pocas referencias en las fuentes a este gesto y poco podemos deducir de ellas como podéis ver  vosotros mismos:

Juvenal, autor del finales del siglo I y principios del II d.C., nos dice "Éstos, otrora cornetas y visitantes sempiternos de la arena municipal, inflados carrillos conocidos en las ciudades, dan ahora combates de gladiadores, y cuando el público lo ordena volviendo el pulgar, degüellan indiscriminadamente." ("verso pollice vulgus cum iubet") (Sátiras, III, 36-37).

Otra fuente es Prudencio, de finales del IV y principios del V d.C., nos deja escrito "esta doncella recatada ordena, volviendo su pulgar, que revienten el pecho del hombre caído, para que no quede pizca alguna de aliento oculta en lo hondo de aquellos órganos vitales, mientras el gladiador se retuerce en estertores con la espada clavada bien hondo." (Simmanco, II, 1099).

Se ha especulado bastante sobre cuál sería el signo utilizado verdaderamente y al que hacen referencia los dos autores anteriores.  Que el signo existía es un hecho, cuál era este, no lo sabemos con exactitud.

Fuentes:

MAÑAS, A. "Gladiadores.  El gran espectáculo de Roma".  Ed. Ariel.
LILLO, F. "Gladiadores.  Mito y realidad".  Ed Evohé Didaska.
Traducciones de fuentes latinas: Ed. Gredos.

Fotos:

http://es.wikipedia.org/wiki/Pollice_verso#/media/File:Jean-Leon_Gerome_Pollice_Verso.jpg
LILLO, F. "Gladiadores.  Mito y realidad".  Ed Evohé Didaska.